Obediencia

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…Obedecer, es la regla de Dios…
“Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, al cual vosotros matasteis colgándole en un madero. A Éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.
Hechos 5:29-32

 

Después de obedecer a Dios por Su Palabra, cuando Felipe cumplió su misión, ese poder vivificador que él recibió en Pentecostés, lo arrebató, le vivificó su cuerpo. Kilómetros y kilómetros de lejos, él fue llevado en el Espíritu, y se encontró en otro lugar, en alguna parte. ¡El poder vivificador de Dios!
“Sello de Pascua” (65-0410),
Y tan pronto como Él le obedeció a Él y salió fuera del agua, los cielos se le abrieron a Juan, y él vio al Espíritu Santo descendiendo del cielo, diciendo: “Este es Mi Hijo amado”. ¿Ven?, obediencia perfecta, el Espíritu lo había encontrado a Él en obediencia.
Ahora, ese poder vivificador que vino sobre Jesús, lo vivificó a Él para manifestar cada promesa de la Palabra para ese día. Así también hace el Espíritu Santo que viene sobre nosotros en este día. El Espíritu Santo verdadero y genuino, Él manifestará la promesa de esta hora. Cuando cayó sobre Lutero, manifestó esa promesa de esa hora. Cuando cayó sobre Wesley, manifestó la promesa de esa hora. Cuando cae en este día, manifiesta la promesa de esta hora. Cuando cayó sobre Moisés, manifestó la promesa de esa hora. Cayó sobre Noé, manifestó la promesa de esa hora. Cuando cayó sobre Jesús, manifestó la promesa de esa hora. ¿Ven?
Es el Espíritu Santo descendiendo para vivificar, hacer vivir a esas personas que fueron ordenadas previamente por Dios para estar en el Rapto. Fíjense. Eso es, si él es un águila genuina, él entenderá el Mensaje de la hora, si él es un águila genuina. Entonces este cuerpo terrenal es vivificado y traído por el Espíritu vivificador a la obediencia de la Palabra de Dios. Ud. está listo para obedecer cada Palabra que Dios haya hablado de Ud. Para que Ud. se haga sumiso a Su Palabra.
“Sello de Pascua” (65-0410)
Dios había llamado a Moisés. Él no quería ir. Esos profetas tenían que hacer ciertas cosas, que ellos… Era una cosa dura de hacer. Ellos no querían salir y ser despreciados por eso. Ellos querían tener compañerismo, y estar metidos con el resto de ellos, y estar de acuerdo con los hermanos. Yo olvidé qué profeta fue, dijo: “Yo no quiero hacer esto (en otras palabras), ¡pero todo mi corazón se encenderá! ¡Dios ha hablado y yo debo de proclamarlo!”
Sea que les gustara; sea que lo crucificaran; sea que lo apedrearan; lo que ellos hicieran, Dios había hablado en su corazón, y él lo debía de decir, no para ser diferente, pero para ser obediente. “El obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que la grosura de los carneros”
¿Ven?, estaba en su corazón. Él debía hacerlo. Era su vida. Él no podía detenerlo. Había algo, una pulsación, que los empujaba. Ellos no podían bendecirlo o maldecirlo. Dios tenía un control tan completo de ellos que Él era la voz de ellos, la acción de ellos. ¡Aleluya! Dénme una Iglesia que esté tan completamente ungida de Dios hasta que cada acción y movimiento de ellos es ASÍ DICE EL SEÑOR, allí en esa Gloria Shekinah, y yo les mostraré a Uds. a un Mesías (ungido de Dios), parado en la tierra.
Allí estuvo Moisés al lado de esta zarza ardiendo y la Gloria Shekinah. Parado allí, ungido, él casi ni sabía lo que él estaba haciendo. El simplemente estaba obedeciendo a lo que la Voz le dijo que hiciera: “Mete tu mano en tu seno. Sácala. Levanta esa vara. Conviértela en una serpiente. Tírala al suelo otra vez”. No importa lo que alguien más dijo, él lo estaba haciendo.
“Quién Dicen Que Es Este” (64-1227)
Dios llamó a Abraham y le dijo que Él quería que se separe de todos sus parientes incrédulos. Y cuando Dios llama a un hombre a trabajar para Él, Él le llama a una completa aniquilación de todas las cosas del mundo, y los pecados de la tierra: separación Dios nunca bendijo a Abraham, hasta que él le obedeció completamente.
Él llevó a su padre. El viejo siempre fue un pelo en la sopa o… disculpe esta expresión. Pero él siempre estaba errado, y Abraham… Y luego trajo a Lot. Y luego, finalmente él se fue allá Y después que Lot se fue, entonces Dios le dijo a Abraham: “Levántate y anda por la tierra. He doy todo a ustedes. Es todo tuyo.” ¿Ven? Él nunca bendijo en absoluto a Abraham hasta que le obedeció completamente.
Y nunca serás capaz de conseguir cualquier cosa de Dios y tener el favor de Dios, mis hermanos y hermanas, dondequiera que estés, hasta que obedezcamos por completo la Palabra de Dios. Usted sólo conseguirá amargarse la vida si hace las cosas a medias. Sí.
“Desde Aquel Tiempo” (62-0713)

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